El escudo más lejano (Ediție tipărită, spaniolă)
La legión perdida de Carras marchó hacia el este y se perdió en la historia. Un hombre llegó hasta China.
Lucio Ateporix Vetio es mitad romano y mitad galo ínsubre, y en el censo no hay casilla para alguien como él. A los diecisiete años se alista con Craso, porque una legión puede convertir en ciudadano a un hombre que la ley deja fuera. Un año después, las legiones mueren en el desierto de Carras, y a Lucio se lo llevan hacia el este con los demás prisioneros, todavía con el escudo de su centurión.
Lo lleva cuarenta años: por las guarniciones partas, al otro lado del Oxus, al servicio de un rey xiongnu a orillas del Talas y, al final, hasta una ciudad de la frontera han donde el escudo acaba colgado sobre la puerta. Roma nunca sabrá adónde fue.
La novela se basa en la hipótesis de la legión perdida, según la cual los supervivientes de Carras dieron origen al condado fronterizo de Liqian, en el oeste de China.